¿Te gusta la Postproducción? ¡Te dejamos cinco consejos!

La postproducción es una de las fases más importantes de una producción audiovisual, en esta etapa se recopila todo el material para editarse o ‘maquillarse’ como a algunos les gusta decir, a través de colorización, musicalización, efectos visuales y la narrativa a la que se quiera llegar (tomándose las tomas que quedaron bien en la grabación y dándole el sentido a la obra).

Como apasionado de la postproducción, te dejamos cinco consejos que te servirán a la hora de entrar en un proyecto audiovisual.

 

1. CONCEPTO

De nada nos sirve el mejor computador, el más completo programa de edición, el material de la mejor calidad y un buen ojo si no tenemos desde el principio una idea clara a lo que deseamos llegar.

Lo primordial a la hora de embarcarse en una edición es tener claro qué es lo que queremos lograr. Visualizar el producto final mentalmente y trazar las líneas de lo que necesitamos para lograrlo, crear un storyboard, un guion de edición y hasta plasmarlo en el papel.

Con todo el material digitalizado, necesitamos ver todos los clips de video, conocer cada escena y organizar las imágenes en nuestra cabeza (o mejor aun en un papel) antes de importarlos o montarlos en la línea de tiempo del editor. Esto no sólo nos ahorrará mucho tiempo, sino que además, asegurará que el producto final sea claro y consistente.

 

2. MATERIAL Y FORMATO

Una vez consolidada la idea de lo que vamos a realizar, tenemos que asegurarnos la disponibilidad del material bruto. En primer lugar, necesitamos saber que en formato están nuestro material, tamaños, compresores y la compatibilidad con nuestro sistema operativo y software a utilizar. Lo ideal sería tener todo el material al mismo tamaño y con el mismo formato. Así mismo, todo el material tendría que tener el mismo formato de compresión (Microsoft DV, DivX, H264, etc.).

Sin dudas, lo ideal es que el material esté sin comprimir o tenga la menor compresión posible, lo cual hace conservar la calidad de la imagen. Con todo el material en el mismo formato y tamaño llega el momento de la edición. Importando el contenido al editor (software), es recomendable separar el material por secuencias, escenas y planos, distribuidos en carpetas.

Esta parte del trabajo es engorrosa y aburrida, pero nos facilitará enormemente el trabajo en edición cuando empecemos a pegar tantas cantidades a veces muy extensas de clips.

 

3. SONIDO 

El sonido es esencial en cualquier vídeo. La mayoría de las veces nos pasa desapercibido, pero sin él las secuencias no tendrían vida alguna (piensen en las bandas sonoras de las películas, casi nunca registramos la música que suena de fondo, pero si no estuviera allí, la escena completa perdería clima y todo su sentido). Si queremos editar un videoclip, tenemos que encontrar una canción que vaya bien con la imagen o una imagen que le quede perfecta a una canción. Poner nuestro tema favorito con imágenes que nos gustan no es una combinación suficiente.

La música tiene que hablar de la escena y la escena de la música (y no se refiere a la letra de la canción, sino a los sonidos). Si queremos editar un cortometraje, publicidad o película, tenemos que considerar el mundo que nos rodea.

Esto se llamaEntorno (pájaros, viento, grillos, motos, carros, ventiladores, etc.), movimientos y acciones (pasos, fricción de la ropa en una escena silenciosa, vajilla, puertas que se abren, golpes, etc.) y una pista clara para los diálogos, que es lo que claramente se debe de escuchar. Cualquier evento sonoro común en pantalla, sin su ruido correspondiente se vuelve irreal, y por tanto saca de contexto y pierde la atención del espectador.

4. CONTINUIDAD

Una buena edición o montaje, tiene que mantener nuestra atención en la pantalla, y esa atención se mantiene (más allá de lo interesante del contenido) si las imágenes imitan la continuidad de la realidad. Aunque no estemos pensando en “lo que debe ser” cuando miramos un audiovisual, nuestra mente nos alerta de inmediato cuando algo no corresponde con su conocimiento y costumbre.

Si mostramos dos personas dialogando a solas y por un un corte pasamos a un tercero en la misma conversación, nuestra mente nos indica que falta un pedazo de información. Eso nos saca de lo que estamos viendo por un momento, nos hace conscientes del entorno y puede llevarnos a mirar la hora, pensar en el clima de hoy  y en tantas otras cosas que hacen que perdamos el hilo por completo (Este tipo de cortes en la continuidad puede utilizarse a propósito, siguiendo un fin específico, pero debe usarse con cuidado).

La continuidad puede estar tanto en la temática, como en los movimientos y también más aún, en los sonidos.  Sólo tenemos que mirar nuestro montaje como espectador para notar cuando un corte se vuelve demasiado brusco.

Si nos falta material para unir escenas, puede utilizarse el recurso de las transiciones, las disolvencias o fades entre imágenes o de negro o a negro (manera gradualmente como se va la imagen a negro o entra desde negro) lo cual normalmente nos sirve para cambiar de tema, pasar a otra secuencia o demostrar el paso de alguna fracción de tiempo), pero siempre hay que evitar los abusos, ya sea en transiciones disolvencias o efectos.

 

5. SALIDA

Finalmente, después del largo y cansador trabajo, tenemos que seguir cuidando la calidad y los formatos. Primeramente renderizar, construir un preview a todo el material y asegurarnos que todos los cortes, disolvencias, transiciones, correcciones de color, etc. corresponden como lo deseamos, para luego elegir un buen formato de salida.

Aunque nuestra intención sea publicar el vídeo en YouTube lo mejor es exportar el producto final a la mejor calidad posible (determinado por la calidad inicial del material, la velocidad de procesamiento del computador que utilicemos, los formatos y los tamaños) y luego comprimir el material exportado en un solo archivo. Si desde el editor exportamos el material en baja calidad, el resultado podría ser bastante más malo del que esperábamos.

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